2 de Diciembre de 2010

Días antes de su muerte, después de que su marido fuera ejecutado, sus hijos arrancados de su lado, el Delfín manipulado para acusarla de estupro, y completamente sola, en su prisión María Antonieta se golpeó la cabeza contra una viga del techo haciéndose una herida que no paraba de sangrar. 
 La todavía reina no se quejó. Ante la pregunta de uno de los guardias: "¿Os habéis hecho daño?", María Antonieta contestó: "No, ahora ya no hay nada que pueda hacérmelo."

Una de las grandes mujeres de la historia, sin duda.

Seguimos con frío. A medida que anochecía ha vuelto a nevar. Tarde genial con Elisa. Compras y café acompañados de risas, confesiones e historias universitarias legionenses y salmantinas.

Y mañana será otro día ...

2 comentarios:

Ámbar dijo...

a mi siempre me gustó Leonor de Aquitania :)

Sergio dijo...

Esta entrada no la había visto.

No conocía esta ¿anécdota?

:)